Trabajar a los 67

Leyendo el editorial de hoy de La Vanguardia (Jubilación más sana), este buscaba, con bastante sorna, alguna opción para que Zapatero pudiera “vender” el retraso de la edad de jubilación. Y así decia:

De los miles de estudios con que cada año nos obsequian las comunidades académicas, hay dos que pueden fundamentar el cambio de opinión presidencial. Uno sostiene que el riesgo de demencia, alzheimer incluido, se reduce en aquellas personas que deciden seguir trabajando por encima de los 65 años. Otro concluye que jubilarse antes de la cuenta puede duplicar la tasa de mortalidad.

Sornas aparte, este tema me ha hecho pensar en mi futuro desde una óptica diferente a las habituales: Si tengo, que desgraciadamente los tengo, 37 años enfrento por delante 30 años más de vida laboral… me canso al pensarlo.

Mi primera reacción es contra el mal gobernante que ahora entiende que no se puede gastar más de lo que se tiene tras años de euforia (ibamos a pasar a Francia en PIB… elos trabajando hasta los 60 y nosotros ya se ve…), años de generar “políticas sociales” que no significa otra cosa que generar cargas económicas de dudoso interés sin importar si vamos a poder pagarlo.

Pero mi preocupación principal (suponiendo que las urnas pongan a ZP en su sitio antes de los 67) es que hacer de mi vida laboral los próximos 30 años. Soy incapaz de verme haciendo lo mismo y trabajando al mismo ritmo los próximos 30 años de mi vida para acabar extenuado sin ganas ni oportunidad de disfrutar. Y aunque quiza sea más fácil seguir trabajando para evitar tener que pensar que hacemos con nuestra vida, sin duda no seré yo el que así lo haga.

Desde luego esto de alargar la vida laboral ya ha empezado a darme trabajo extra.